10/04/07
Receso
Me alejo a tierras extrañas porque tú te alejas a otros lares. O te alejas por que me alejo y en ese acuerdo mutuo de respeto me pregunto si es eso lo que verdaderamente deseo…
No quisiera obviar el miedo, ese miedo que me aqueja, no por tus actos sino por mi notable atrevimiento… todavía con eso. Capaz de vivir y sentir tanto; tan temeraria como antaño, que me sorprendo y me desconcierto por esa incapacidad mía de equilibrar mi mente, mi alma y mi cuerpo mientras te pienso constantemente en mis descubrimientos.
No sé si quiero ese alejamiento pero entiendo que es el momento aunque vea que ya no importan los años, sean más o sean menos lo que cuenta es que siento, otra vez, contigo dentro.
18:45 Permalink | Comentarios (11) | Email esto
25/03/07
Hojas en blanco
Me impone otra vez ese papel en blanco. Intentos no me faltan y echo de menos esa disciplina que me había impuesto hace ya un tiempo escribiendo esas líneas diarias, pensando, escuchando, palpando mis sentimientos.
Empiezo pero no las termino y me pregunto si es tiempo lo que me falta, o quizá es tiempo para vivirme como estoy intentando hacerlo. Cuando me releo no encuentro sentido a las líneas del día anterior y me cuestiono su contenido desde otra óptica. ¡Soy una guerrera eterna! ¿Qué quieren? A esas alturas no tengo remedio pero ahora mismo tengo que aceptar que vivo un letargo pensante, estéril de letras y de juegos. Muy fértil de proyectos; demasiado. Cuando lo que quisiera es dejar de pensar en esos para escribir desaforadamente, sin pausa pero con tiento.
Quisiera escribir porque me sale, como tantas veces lo he hecho. Quisiera escribir porque cuando lo hago siento el bálsamo en mi alma y puedo a mi antojo recrear mundos, manejarlos, pensarlos a mi manera y no sé exactamente qué es lo que me falta pero no puedo como hacía hace un tiempo ponerme ante una hoja en blanco.
Gracias a tod@s por esas chispas de energía en la distancia. ¡Pronto, os cuento!
11:40 Permalink | Comentarios (9) | Email esto
05/01/07
Paréntesis: Sicilia
Si pudiera dejaría que los dioses conciliaran mi sueño dulce y largamente, expandiendo estos días de ocio y deleite de los sentidos. De regreso de Sicilia sólo se me ocurre decir cómo siento mío el terreno; los olores de los cítricos, de la tierra, los vestigios de tanta historia, de tantos momentos distintos; de guerreros, de poetas, de filósofos, de campesinos y de vientos, de sol, de nubes y nieve, de azules infinitos, algunos parecidos a los míos, otros bien distintos… como el negro azulado-rojizo de la lava inerte por la ladera nevada y el pie del Etna.
Y es que los momentos tienen su fin para poder contarlos y revivirlos al estilo de los románticos ingleses “recollection in tranquillity…” como dicen ellos, y ahora desde mis tenues azules de invierno recreo los suyos, los revivo e intento plasmar sentimientos casi imposibles de ser transcritos, aunque torpemente lo intente.
Quizá debiera dejar más tiempo para que el poso, ahora mismo tan revuelto, se calme, ordene sus capas y salga de mis adentros compresiblemente para que entienda esa mezcla de sentimientos porque en ese tiempo de silencio me contradigo con mis deseos, pero, ya veis, ahí estoy, escribiendo…
No conocía Sicilia y el fervor por mis ancestros me hace planear visitas a islas y países mediterráneos que dieron sentido a mi variopinta civilización. Ahí, en el ombligo del Mediterráneo, como sus habitantes la describen, entiendo la mezcla de tantos mundos y me pregunto cómo, después de tantos siglos, todavía buscamos lecciones de armonía entre las huellas de otros tiempos… y en ello estamos.
No intento hacer de este escrito un relato de lo que he visto. No me interesa. Esta información se puede encontrar en cualquier sitio, en cualquier guía y aunque mis sentimientos se repitan, solo yo siento cómo los vivo y así lo explico.
Quizá, parte de lo más sorprendente, ha sido recordar los mitos, los dioses, las leyendas que explican el mundo de la mano de Salvatore Furnari, un hombre sabio que a lo largo de los años ha estudiado los mitos greco-romanos de Sicilia para intentar “descubrir cómo somos comprendiendo cómo éramos”… y lo sabía transmitir añadiendo su gracia personal y sus interpretaciones personales deseando que sus oyentes desarrollaran su propio criterio al estilo de la más pura pedagogía crítica, cuestionando lo establecido, haciendo llegar a una conclusión a partir de las evidencias… un sabio en definitiva, como mi abuelo a quien recordé a cada momento de sus explicaciones. Un hombre que te hacía pensar, acabando sus frases con un interrogante… con una pregunta y le brillaban los ojos cada vez que alguien era capaz de adivinar su pensamiento, ese dios o una divinidad.
He regresado tranquila, cálida por dentro y me hubiera quedado mil años pero he vuelto y los regresos después de tanto poso, de tanto relleno y tanto sentimientos se hacen duros… ahora mismo sólo quisiera que se acortara el frío para ver las flores pero me conformaré con las mimosas que ya están prestas a darnos el toque de color mientras revivo despacio los colores, los olores, las sensaciones de esta Sicilia vestida de invierno…
16:55 Permalink | Comentarios (34) | Email esto

