08/08/06
Instantánea #2. El vals
Llegó una orquesta del lugar, se oía la algarabía fuera del restaurante y algunos, poco a poco, se fueron a la plaza a bailar. Me encanta bailar pero no me sentía yo muy dispuesta a socializar. El día había sido largo y me dispuse a marcharme dirigiéndome al coche para regresar al hotel y justo al salir, desde dentro los muros de la plaza mayor o quizá del pueblo, si mal no recuerdo, se oía un vals (creo que desde que vi bailar el vals a mis padres de niña una vez, que se convirtió en mi baile favorito, junto al rock) me giré y me topé inesperadamente con el cantor de mirada socarrona y me salió del alma: “jo! un vals” y permanecí mirándole. Supongo que leyó en mis ojos el deseo y me dijo: “Bailamos?”. Allí, extramuros y en medio de los frutales bajo la luz de la luna, con la música lejana pero perfectamente perceptible bailamos un vals que jamás podré olvidar. Al terminar le dije: “Gracias, un placer!” “El placer es mío”, me contestó y algunas palabras más en medio de su desconcierto y de mi emoción, que no me atrevo a plasmar... pero que me sentaron muy, pero que muy bien!
Ahora mismo me pregunto cómo andarán esos frutales, en medio de ese horror de fuego que acecha esas tierras.
01:05 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
04/08/06
Instantánea #1: “You’re so beautiful...”
Andaba temprano por las calles de Nueva York hacia la oficina, decidida, sonriente como solía hacerlo cada mañana. Llena siempre de colores, de músicas callejeras, de representaciones y espectáculos que amenizaban todos mis pasos desde el metro, cerca de mi casa, hasta llegar a la Quinta avenida pasando por la 34.
Dispuesta a cruzar el semáforo observé un señor con pinta muy neoyorkina (bien vestido, de oscuro… pantalón y camisa, chaqueta con cuello Mao… ), al otro lado de la 34 que me miraba y me sonreía. Pensé “le habré visto antes o quizá me cruzo con él algunas veces… ” y por cortesía le devolví la sonrisa. A medio cruzar la calle, con un tráfico de mil diablos, se para y me dice “you’re so beautiful”…me quedé atónita mientras proseguía mi cruce en dirección opuesta y el hombre a grito pelado insistió: “are you married, or engaged?”. No daba crédito a mis oídos ni a las miradas sonrientes de los transeúntes. Me sonrojé y seguí caminando más turbada que el resto de la gente que parecía disfrutar del espectáculo.
Llegué a la oficina absolutamente azorada por el barullo que el señor había organizado a mi costa pero todavía con esa sonrisa interior y esa voz que me decía que todo es posible en Nueva York, y yo, como tantas otras veces, con miles y distintos instantes, lo había experimentado.
PS: Nada tiene que ver con la canción de Blunt. Ocurrió poco antes de que la creara pero cada vez que escucho la canción, recuerdo al neoyorkino, totalmente “pirado”, sus gestos, sus manos alzadas, sus ojos tan sorprendentemente abiertos a esa hora de la mañana, y sus palabras.
12:20 Permalink | Comentarios (0) | Email esto
01/08/06
Fantasías y silencios... #3
Cuántas luces nos han acompañado en nuestros actos! Cuántas tardes, mañanas, frías y cálidas noches, de tierras lejanas, de nieves y mares, y soles, y lunas acariciando nuestras almas… y entreluces, de ventanas distintas; de visillos, de cortinas, de persianas, de estores; con fondos urbanos, campestres, marinos… ¿Te acuerdas de las tardes de verano, con fuego en el cuerpo, sin aire en el aire mientras nos fundíamos en una sola carne? y las tardes de invierno sobre la alfombra cuando veíamos un cielo rojo, intenso que se hundía en el horizonte, justo detrás de la torre modernista, de azules y blancos… Cuántas horas infinitas de felicidad contigo!
Aún y esas horas, permanecen tus ausencias que, a veces, me desgastan tanto…
Pero como siempre he hecho, me contradigo y en nombre de esa libertad, de ese respeto que nos profesamos me acongojo, me angustio a veces, me hundo y me debato, en esa mi constante suerte, eternamente, entre silencios y palabras…
18:45 Permalink | Comentarios (0) | Email esto

