17/10/06
Paréntesis. Té rojo, té verde, té blanco, té negro…
Esta mañana me paré absorta a mirar el color rosado del té rojo después de la mezcla, esos fluidos delicados, esas tonalidades en la taza que van cambiando mientras, a sorbos, despacio, vas apurando el contenido…
En casa, de todos los tiempos, se tomaba café. Para mi madre era como un elixir de vida, una acto social, un motivo de tertulia, una reunión, cualquier excusa… y es que el té, para nosotros, de pequeños, no existía.
Me acuerdo cuando me proponía instaurar nuevos rituales después de esos intentos coloniales de los británicos que nos visitaban pero no nos acostumbrábamos, hasta que después de mi primera estancia en Inglaterra me di cuenta que el sabor del té en esa tierra era totalmente distinto, y allí el café era detestable.
Volví de este primer viaje con una tetera y sus tazas a juego, para mi madre. Me miró con cara de pasmo y colocó las piezas discretamente en la vitrina con los objetos de lujo, las copas y platos del domingo, de Navidad y de las fiestas de guardar. Allí se quedó la tetera con las tazas a juego mientras los juegos de café se iban sucediendo uno tras otro, rompiéndose, acumulando tazas distintas y a veces como en “Les Belles images” de Simone de Beauvoir, mi madre, como el padre de la protagonista, sacaba tazas de distintos juegos que ya no podían ser repuestos y la mesa era un cuadro multicolor y variopinto.
Pero no fueron otros viajes a Inglaterra los que cambiaron mis hábitos, sino otros intereses, otros motivos más tardíos y saludables los que desplazaron al café, esa deliciosa y estimulante bebida de la dieta cotidiana, en pos del té. Nunca fue en la casa familiar, sino en la mía donde al café, un día le sucedió despacio y progresivamente el té y ahora mismo me embeleso, me quedo absorta, lejos de los grises y verdes británicos, con esas tonalidades de todos mis tes bajo el sol mediterráneo.
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Comentarios
A la vez creo...
Tengo el té tan asociado a mis problemas estomacales que no puedo con el. Soy cafetero sin remedio. Ahora mismo, al leerte, me ha apetecido uno. Creo que tendré que viajar a la isla para que el té me sepa a otra cosa que no sea mis noches infantiles de congestión...
En todo caso, ¡cuantas vivencias se pueden evocar cuando uno fija su mirada en el remolino que forma la cucharilla del té mañanero... !
Anotado por: xienra | 17/10/06
AZULES..¡QUÉ AGRADABLE LEER LÍNEAS TAN BIEN ESCRITAS!!
DESDE MI ADOLESCENCIA..(SIGLOS ATRÁS)..EN CASA DE MIS PADRES..NO EXISTÍA MUCHA CERCANÍA A L CAFÉ..( MI MADRE ELEGÍA EL TÉ..TODAVÍA EN SU HOGAR SE PUDEN SABOREAR TES DE DIFERENTE COLORIDO)..
UN BUEN ( O MAL DÍA)..´COMENCÉ A FUMAR..Y SOLÍA TOMAR MEDICAMENTOS QUE ME HACÍAN DORMIR..
FUE ASÍ COMO ME HICE ADICTO AL CAFÉ..SE TRATABA DE UNA BUENA COMPAÑÍA PARA EL CIGARRILLO..Y ME MANTENÍA DESPIERTO..
PASARON LOS AÑOS...LLEGUÉ A CONSUMIR 60 CIGARRILLOS DIARIOS..Y DOSIS EXTREMAS DE CAFÉ..
HOY SÓLO FUMO UNOS20 CIGARRILLOS AL DÍA.. Y EL CAFÉ LE OBSERVO BASTANTE DISMINUIDO..LO ATRIBUYO A LOS AÑOS Y ESTE CUERPO MÍO CON SUS BUENOS DESPERFECTOS YA.
SABES? SIEMPRE CONSIDERÉ MÁS REFINADO EL TÉ.. NO SÉ SI POR AQUELLA VISIÓN BRITISH ALGO ERRADA TAL VEZ..
PERO SÍ SÉ QUE A EL CAFÉ LE DEBO ALARGADAS TERTULIAS.. HASTA EL AMANECER..
SI EL CAFÉ Y EL CIGARRILLO HABLARAN CONTARÍAN MIL HISTORIAS..QUE ENRIQUECIERON MI VIDA..
NO SÉ LA CAUSA..PERO EL TÉ LO ASOCIO A MALA SALUD.. A ESTÓMAGO DELICADO..A "CUIDARSE"..
EL CAFÉ ME REPRESENTA..¡¡VIVIR!..CON ERRORES O ACIERTOS ..SÓLO O RODEADO DE MIL GENTES.. PERO ¡¡VIVIENDO A MORIR!!
EL TÉ ME DICE ""RENÉ CUIDA TU SALUD.. VE DESPACIO"
EL CAFÉ ME SUSURRA" RENÉ .VIVE.. NO TIENES MUCHO TIEMPO.."
SABES AMIGA. ES CLARO QUE NO TENGO RAZÓN .PERO COMO PUEDES APRECIAR..HASTA UN TAZÓN DE CAFÉ EN LUGAR DE UNA TACITA DE TÉ AL ATARDECER..ESCONDE MUCHOS SECRETOS DE CADA PERSONA..
ME MARCHO YA..SINTIENDO UNA VEZ MÁ QUE LOS DETALLES TE REFLEJAN LA VERDAD DE LAS PERSONAS..
UN ABRAZO GRANDE..DE TU AMIGO DE LA MONTAÑA..
RENÉ..ESTE AMIGO TUYO QUE ACABA DE COMPRENDER QUE NO TE PUEDE INVITAR A UN CAFÉ
Anotado por: RENÉ | 17/10/06
Un mes, a los 17 años, a base de 5 tés diarios con limón, me dejó exhausta para las hierbas. Y todo porque decían que adelgazaba. ¡Que jartura la mía!
En la actualidad, tomo 2 cafés con leche matutinos y riau, pero sé que, cuando me haga mayor, me pasaré a las infusiones de hierbas y a la dieta vegetariana, más saludable.
Buen día y un abrazo.
PAQUITA
Anotado por: Paquita La Loc@ | 17/10/06
Si, desde luego, con leerte, basta para aficionarse al té. Yo admito que también soy de los de café todas las mañanas, sin falta, pero poco a poco voy descubriendo el té, en las teterias de Madrid y, aunque sigo desayunando y despertandome junto a mi cafetera...quien sabe si algún día será una tetera la que me despierte.
Besos
Anotado por: LaIsla | 17/10/06
Amo como escribes, Clari!!!. Haces de algo tan cotidiano, una delicia...
A mí mucho no me gusta el café (no como a mi chica, que lo necesita como el aire para respirar), lo tomo para compartir, o con leche por la mañana... El té lo prefiero verde y si es en hebras mejor. Y por aquí... MATE ;)
Un beso, belleza.
Anotado por: Abril | 17/10/06
Tienes un mundo gigantesco dando vueltas por tus escritos, y particularmente este hace que me apetezca tocar la puerta de tu casa (Siento que te conozco pero aún tengo dudas del país donde vives, España, EE.UU??) con una cajita de tés de distintos sabores y olores.
Y galletas, por favor, ten galletas que este estado en el que me encuentro me tiene comiendo como loca y con una ansiedad de la puta madre...
Pero no te asustes, sigo flaca y menuda, tampoco quiero espantar a los pocos hombres que conozco.
Entonces??
Vienes tú a mi casa o voy yo a la tuya??
Y hablamos de amor, desamor, hombres, hijos, zapatos y carteras, de lo humano y lo divino, de lo santo y lo pecaminoso.
Un beso bella...
Anotado por: Reclamona | 19/10/06
"Embelesar", que hermosa palabra...realmente lo es. Soy cafetero por naturaleza....tomo bastante café al día. No debería, pero me mantiene despierto...es como una ayuda las pocas horas de sueño que tengo...
Cuando puedo, lo evito, por ejemplo, los fines de semana...pero los días de trabajo, los necesito.
Por otro lado, aquí en el sur, cada vez son más las teterías que abren camino a la cultura del "té". Yo los he probado en el ambiente árabe y me fascinaron, me encantaron. Tb tuve el gusto de tomarlos en Londres, y realmente me encantaron...es más...los tomé a las cinco de la tarde jejejeje, como manda la tradición...
Ah, por otra parte, y enlazando con el tema...te dedico unas líneas de Jorge Bucay en "Cuentos para pensar":
"Ceremonia del Té". Te encuentro. Te escucho. Te hablo. te abrazo. Te beso. Te tengo. Te aprieto. Te atrapo. Te absorbo. Te asfixio... ¿Te quiero?.
¡¡¡Un saludito compañera!!!
Anotado por: Willyfoggy | 21/10/06
Bueno, heme de nuevo aqui en tu rinconcito; voy leyendo y me gusta, asi que me quedo contigo a tomar un té, hace? .. A mi el café no me gusta, ese sabor tan amargo, y esos nervios que me alteran, mmmm no puedo con él, sin embargo probé los tés y me encantan y no me sientan mal: el verde con sus hojas de menta que tomo directamente de mi maceta en la ventana de la cocina; el rojo con su rodajita de limón, el blanco solo...y para mezclar con leche..el rojo; como tu dices, es un cambio de color diferente; el blanco tampoco está mal para mezclar. Yo prefiero comprarlo en envases donde va suelto a comprar en bolsitas para infusion y tengo desde juegos de te, hasta varios artilugios para hacerlo individual, como uno en forma de cucharilla, y asi al mismo tiempo que remueves, evitas el tener que colarlo; otro en forma de huevo con su cadenita para colgar del borde de la taza..... en fin, que me he vuelto muy de té y eso que no he estado nunca en Inglaterra!! Saludos desde el Mediterraneo español
Anotado por: Pepa | 13/12/06
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